Juan estaba pasando por un muy
mal momento. Desde que se había mudado a Ciudad de Panama todas las cosas
habían empeorado, su adicción a la marihuana no tenia control, todo el día pensaba
en fumarse un pito, prendía una en la mañana para cocinar, por la tarde prendía
uno para ver Los Simpsons y por la noche prendía el ultimo para irse a dormir.
En 3 semanas había perdido 2
celulares y el otro día tuvo que llamar al cerrajero ya que tampoco encontró
sus llaves. En el trabajo le era imposible concentrarse, es más, por un error
de tipeo había perdido 10.000 Dólares y su
jefe estaba a punto de despedirlo. Hacía meses que su departamento en el centro
estaba igual que cuando llego… lleno de cajas esparcidas por todos los lugares…
habían días en que partía a ordenar y a los 20 minutos, estaba haciendo otra
cosa, leyendo algo que encontró, escribiendo poesía o simplemente fumando
Marihuana.
No podía partir nada nuevo, por
más que intentaba comenzar algo, no podía, tomo clases de Origami y a los 10
minutos, estaba escribiendo sobre los papeles… Todo andaba mal.
Tomaba decisiones muy estúpidas…
se había matriculado a clases de ingles, su curso era 3 veces a la semana y a una hora de distancia
de su casa, claramente no asistió.
Juan llegaba tarde a todos los
sitios, llamaba por teléfono a a números equivocados y no pocas veces se
estrello con puertas y paredes. El Domingo pasado fue al trabajo! se dio cuenta
a 3 cuadras de llegar que era día Domingo y que no debía trabajar ese día, al
darse cuenta Juan rio, y decidió tomarse
esa mañana para caminar, imaginar, pensar, disfrutar su soledad… si no hubiera
tenido esta tonta equivocación lo más probable que estaría durmiendo o fumando
Marihuana. Comenzó a pasear por la ciudad, preguntaba los precios de cosas que
no iba a comprar y trataba de hacer contacto visual con chicas guapas que se
cruzaban. Paro a desayunar a un pequeños restaurant en la 7avenida con Jose
Martí y miró pasiblemente el trato cordial de la camarera con sus comensales.
Al rato después Juan siguió su camino, esta vez un extraño cartel en la avenida
república de Uruguay llama profundamente su atención. Se acerca rápidamente y
lee ¿Sabía usted que puede tener TDAH? El trastorno de déficit atencional con
hiperactividad afecta a millones de personas en el mundo dificultando su vida
diaria. CONSULTE A SU MEDICO. Juan quedando muy intrigado frente a ese cartel,
de muy buena factura y colores llamativos decide subir las escaleras que están
justo abajo del mensaje. Al entrar a la sala de espera, muy bonita limpia y
blanca, no deja de notar un pequeño folleto en la mesa de centro, lo toma, lo
abre, lo lee… Al terminar una sensación de paz y tranquilidad inundan toda su
existencia, un gran suspiro, profundo, completo expresan esa emoción tan
particular… al fin… Juan había encontrado
Un argumento
Una excusa
Un sentido
Una identidad.
Adrián Gonzalez
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