lunes, 7 de julio de 2014

PEDRITO EL BUDA (1era parte)

Ya desde 1925 que el gobierno de Estados Unidos sabia de la existencia de la electricidad en los seres humanos. Siempre se comenta el tema, pero más bien como una curiosidad anecdótica que como una de las características más importantes de la raza humana.

Las primeras investigaciones concluyeron que aproximadamente una de cada 10.000 personas nace con un voltaje de 0.5 Vol entre el dedo índice de la mano derecha al dedo pequeños del pie. Llegando a 0.8 amperes en el ombligo. 3 veces superior a la mayoría. Posteriormente comenzaron a encontrar personas que marcaban 0.8 vol, hasta que a finales de los años 60 habían sujetos que estaban bordeando los 2 Vol. Una vez leí una investigación sobre Jim Morrison que indicaba que le habían realizado una medición en uno de sus  conciertos  en Oregón, y llego a marcar 3 vol, con eso se podría encender un led pequeño. Bueno por lo mismo lo “suicidaron”.

Es un secreto que ha sido muy fácil de mantener, la gente no anda “testiando” a las personas por la vida, aunque es muy fácil, cualquiera puede comprar en la ferretería un tester comprobador de carga, gastando no más de 20 dólares y podría medir la tensión y la intensidad eléctrica en las personas sin mayor problema.
El primer esbozo acerca de este descubrimiento curiosamente vino de oriente, cuando un monje Budista que nos visito en la Universidad nos comenzó a hablar respecto de las Kalapas, las cuales en teoría serian pequeñas partículas que componen todas las materias existentes, las cuales tienen como principal características regirse por la gran ley Universal, la Impermanencia, es decir que aparecen y desaparecen, nunca son estáticas siempre se mueven, apareciendo y desapareciendo. Toda la materia está afectada por esta Ley, el perro, el gato, la montaña el sol, las emociones, los sentimientos, tu y yo. Todo cambia, nada permanece.

Esa simple conversación iluminó todo el desarrollo de la física cuántica ya que mi buen amigo Louis De Broglie había pasado a almorzar esa tarde por la facultad. Después de eso todo su desarrollo académico cambio.

Mucha  personas se empezaron a sumaron al equipo, claramente supervisados en todo momento por la CIA y los militares, empezamos a investigar en muchos campos y en variadas disciplinas. Nos enteramos por ejemplo que los milagros de Jesucristo referidos a la resucitación de los muertos, eran efectivamente reales, ya que al parecer podía controlar grandes montos energéticos, dando una especia de choque eléctrico a las personas que habían fallecido incluso días antes, en esta misma línea comenzamos a comprender que los grandes maestros de la humanidad han tenido la misma característica biológica, por su cuerpo transita inmensos montos de energía eléctrica. Este flujo alteraría de cierta forma los nucleos fundamentales del cerebro humano sobre todo una pequeña gandula situada en la base del cerebro denominada la glándula pineal la cual al ser sometida a estimulación eléctrica tendría la capacidad de secretar grandes cantidades de un neurotransmisor denominado DMT, culpable de la experiencia Mística, desrrealizacion, despersonalización, conciencia expandida y múltiples fenómenos psiquiátricos y psicofisiologicos relacionados con la emocionalidad y relación con el otro y el entorno.

Una de las explicaciones más razonables que hemos encontrado respecto al porque existe corriente eléctrica en las personas es que las Kalapas al aparecer y desaparecer muchas veces aparecen cerca o dentro de otras, produciéndose un movimiento en el vacío, el cual al ver disminuido su espacio o siendo afectado también por la Ley Universal, provoca un movimiento continuo el cual interactúa con una energía vital emanada de la tierra, la cual sólo es deducible teóricamente. Toda la teoría de la bioelectricidad por iones presentes en el cuerpo humano a través del intercambio iónico por canales de sodio y potasio, es una forma de encubrir el simple hecho que el cuerpo humano maneja electricidad tal y cual como la conocemos más comúnmente, aquella que prende ampolletas

Después de mucho tiempo de investigación, nos dimos cuenta que uno de los foco más problemático de este asunto. En algunas ocasiones dos individuos con corriente eléctrica alta copulaban sexualmente, esto provocaba una especie de motor de energía libre, algo así como un dinamo que potenciaba la intensidad de la corriente eléctrica en ambos cuerpos, al suceder esto, cuando la Luna se encuentra llena desencadena algo así como una bomba interna al cuerpo humano, desencadenando una facultad cerebral en potencia que muy pocas personas logran activar, ya que se necesita una fuerte descarga eléctrica controlada en su aplicación, lo cual artificialmente es muy complejo de realizar sin quemar la materia o alterar tejido cerebral. Este fenómeno básicamente se produce por que los fotones de luz provenientes del sol que chocan directamente con la Luna interactúan con la energía vital de la tierra la cual constantemente esta nutriendo a los amantes. Ambas condiciones en relación desencadenan la reacción.

Basado en textos muy antiguos el primero en despertar esta facultad cognitiva fue Sidharta Gautama hace 2.500 años atrás, después de recorrer varias ciudades en busca de la iluminación, la encontró con una Prostituta de Baranasi, que paradójico no, el punto es que después de esto los siguientes años fueron dedicados a explorar internamente esta nueva facultad hasta su iluminación total 3 años después.

A raíz de eso que muchos gobiernos comenzaron con la experimentación y la investigación en esta línea, llegando a desarrollos teóricos muy similares, tal cual como la política para relacionarse con el fenómeno, pesquisar a los sujetos con alto potencial eléctrico para su desaparición. No podían permitir una nueva iluminación en la humanidad. Si pasaba esto se ponía en peligro todo el “desarrollo social y técnico de las grandes potencias, ya que tán sólo con algunos años de enseñanza podían repercutir quizás siglos después en modelos de pensamiento que cuestionarían la forma de construir humanidad y sociedad.


El 1975 me regrese a Chile después de que al fin después de 25 años solicitando el retiro me dejaron regresar a morir a mi país, ya tenía 82 años. Antes de salir me implantaron un chip sub-dérmico el cual estaba habilitado con un micrófono y un circuito que tenia la facultad de provocar una descarga eléctrica capaz de parar mi corazón si yo hablaba algo del tema. Estaba tan triste que sólo quería regresar, a esa altura ya nada importaba…