miércoles, 25 de febrero de 2015

Me privas de lo que mas quiero...

No te había extrañado hijo de puta…

No eres bienvenido, o acaso crees que tu compañía puede ser productiva, quitándome lo que más quiero cabron. Nunca puedo saber quién o qué es lo que te llama, lo intuyo no soy estúpido, pero ni siquiera avisas cuando llegaras ni cuánto tiempo te quedaras, me abrazas con tus manos lánguidas, obscenas, me incitas a levantarme… a vagar por las calles desiertas, a escribir sin cesar de blasfemias y amores…

Quizás algún día saboreé tus besos, era un niño, me seducía la bohemia absurda, aquellas de encuentros furtivos y desenlaces inciertos, pero ya no, soy otro, quiero armonía, quiero descansar.

Ni siquiera el agua, el aire la tierra o el fuego hacen que me dejes en paz, he probado con todo, drogas, alcohol, pastillas, todo para olvidarte, todo para que me dejes, y sigues ahí, paciente, soberbio, revuelves mis ideas, festejas mis quejas, desafías mis convicciones…

Me privas de lo que más quiero…

Mis sueños.

Insomnio.


lunes, 16 de febrero de 2015

El Beso.






La primera vez que te encontré, de inmediato te mire la boca, la puerta de entrada a tu interior, a tu alma y a tu sangre viva moviéndose por todo tu cuerpo. Tus labios carnosos no dejan otro impulso que morderlos, son tan atrayentes que me da miedo arrancarlos, comerlos… Tu sonrisa sutil dejaba ver el brillo de tus dientes blancos como la nieve, encandilándome. A los segundos imagine metiéndote la lengua - un poco a la fuerza – acariciando tu boca con la mía, disfrutando tu saliva viscosa, dulce como el chocolate, bebiéndola. Quiero chupar tu lengua suave, acariciarla, succionarla, jugar con ella, mientras tomo tu nuca y la empujo hacia mi rostro, eres tan bella que quiero lamer tu cara, porque imagino que tu piel es dulce, como tu lengua. Hueles tan bien que quiero respirar tu aliento. Quiero darte un beso que nos canse, con fuerza, mientras de a poco tomo tu hermoso culo con las dos manos… Sólo déjame darte un beso… el resto decídelo después.


viernes, 13 de febrero de 2015

SAN VALENTIN... EL DIA DEL AMOR.


14 de febrero, el día del amor, como si el amor tuviera conciencia del tiempo.

Las parejas correrán a las tiendas comerciales, recorrerán buscando la oferta que más exprese sus emociones, agobiados por la obligación, temerosos de ser alcanzados por el fatídico día del rechazo, incluso muchas veces contemplando con tristeza el goce ignorante de la media naranja…

Los enamorados, enfermos de amor, totalmente inconscientes de los procesos emocionales profundos del ser, causado por años de una escolaridad rigidizante del cuerpo y orientada al desarrollo único del aspecto lógico matemático para la adaptación, no sabrán que estarán sintiendo, no podrán reconocer el núcleo de aquella energía inconmensurable que es el amor, y tenderán a mezclar percepciones y respuestas complejas ante la alteración en la conformación existencial, emergerá n los celos, la posesión, la intolerancia, la dependencia, disminuirán progresivamente la auto estima y el auto concepto se volverá flexible, provocando identificaciones tanto de las conductas que se desean como 
las que se rechazan.

Pues en este estado, los jóvenes enamorados se transforman en compradores activos, motivados y con alta respuesta a la persuasión. Las estrategias de Marketing a lo largo de todo el globo, transformara el día de San Valentín en la posibilidad única de redención de errores, expresión del amor incondicional, preocupación y valoración de las parejas, siendo proporcionales cantidad de amor con, valor de uso y valor de cambio del regalo entregado

Estamos enfrentados a la pauperización del amor… El amor no puede perder su esencia libertaria. No se puede vender ni comprar amor, se cultiva todos los días de la vida, porque la gran equivocación, es pensar que el amor se da o se recibe… EL AMOR SE TIENE.

Lo que hacemos con las personas es dejarlos entrar en ese amor, y en ciertas ocasiones, hay algunos seres que logran unir ese amor, en uno sólo, hasta la muerte.

Y como decía Lemebel, En la vida no hay que tener amigos, hay que tener amores, la amistad es un concepto machista y burgués!


PD: Esther A. Howland en 1842 comenzó a vender las primeras postales asociadas al día de San Valentín, eran unos corazones llamados los “Valentines”

domingo, 18 de enero de 2015

María Granada


María había llegado a vivir a Granada hace cuatro años… más que estudiar Sociología ella quería salir de Mallorca, aquella isla rodeada de mar, agobiaban sus inquietantes ganas de exploración, encerraban aquella fuerza juvenil capaz de crear como destruir.

La profunda libertad de los primeros meses cautivo todos sus pensamientos y emociones, a kilómetros de su origen las raíces se habían roto, podía volar… conocer, explorar, pensar, sentir, desde cualquier lugar, de cualquier forma… María estaba feliz.

Al transcurrir los meses y los años María había cambiado… la cocaína se había convertido en su ángel guardián, siempre dispuesta a ayudarla cuando más lo necesitase, momentos en donde el exceso de alcohol ya no lo dejaban mantenerse en pie, siempre podía volver a 0 y seguir bebiendo, su tambaleante caminar por calles y clubes eran un sello personal, como queriendo decir; cualquier cosa puede pasar, su atención era difusa, estaba en todos lados, pero en ninguno.

María se transformó.

A sus 22 años pagaba las culpas de toda una cultura, era el recipiente del morboso y violento deseo masculino, tal ritual obsesivo, todos los fines de semana comenzaba a emborracharse muy temprano, el objetivo;  anular cualquier inhibición, entrar como V.I.P a la desestructuración de la formalidad y lo esperable, anhelaba escenarios utópicos en donde su conciencia saliera de si al ritmo de Hard Trance y alcanzar aquel concepto de libertad que en la realidad y la cotidianidad ya no podía encontrar.

Cada fin de semana llegaba a la “Voge” en busca del presente, una búsqueda infructuosa por el sin sentido sabiendo que en la superficialidad no lo iba a encontrar, Maria no le importaba engañarse, ya era demasiado tarde…

Su hermosa piel blanca como la nieve y un trasero que parecía un poema escrito por la naturaleza en Braille abrían las puertas de cualquier escenario, Maria se exhibía para ser abordada por miradas lujuriosas, como si esa energía la pudiera canalizar. Se entregaba a cualquiera que le prometiese que en la mañana la dejaría sóla, para seguir con aquella única rutina que la mantenía con vida. El placer sexual no era la causa de su promiscuidad, lo que buscaba era morir en aquella promesa de orgasmo que jamás llegaba. Ella sin jamás haberlo querido se había transformada en un sacrificio, una ofrenda, una víctima de un sociedad enferma y en decadencia, una Europa que en su vejez habían aflorado todas sus perversiones. Su femineidad estaba construida en torno a sus carencias, aquella herida primitiva de amor, ocultada bajo cientos de recuerdos falsos y sexo casual, para de una vez por toda cortar el vínculo estrecho entre amor y sexo.

María había endurecido su carácter, el humo de miles de cigarrillos fumados en la soledad habían formado una coraza muy difícil de penetrar, ella ya no creía en el amor, ya no recurría al pasado para buscar su origen, ni le interesa aquel futuro de fantasía en donde todos estamos mejor, María solo quería salir de sí misma, alcanzar por fin aquella historia en donde la protagonista en una situación extrema y subversiva acaba como un Rockstar y pasa a la historia como un símbolo de la seducción de jugar con el límite.

La blasfemia constante, la crítica irónica y la nula esperanza en si misma ni en los demás colmaban los ambientes, sus muchos conocidos pero pocos amigos, no la veían más que como una fiesta buena segura y la posibilidad de un polvo rápido y sin costos asociados.

¿Qué hicieron con María? Aquella linda niña que jugaba con verdadera inocencia por las playas de Mallorca, aquella hermosa mujer llena de amor reprimido en lo más profundo de su corazón curtido por la decepción. Cultura enferma, vacía, intoxicada por promesas de desarrollo… Cultura machista, violenta, cultura sexual, carroñera.



Hoy María se levantó temprano, fue a la cocina a buscar un chocolate, sin prisa fue a su habitación, se cubrió con una manta y cariñosamente abrazo su almohada, prendió la televisión y se detuvo en unos dibujos animados, con una leve sonrisa casi imperceptible se recostó sobre su cama, suspirando después de una hora lentamente se durmió. Hermosa María… Descansa linda María