ICONOCLASTA
Poetas falsos y mentirosos profesionales,
ustedes han disfrazado este mundo de prostituta barata, lo han llenado de
neones y colores con olores… se desplazan por las palabras sin ningún arraigo,
sólo les importa los fonemas y las sutilezas individuales, hedonistas
empedernidos y alcohólicos por obligación, amantes de la bohemia,
drogodependientes enamorados… ¿Qué hacer con ustedes? Son una asquerosa plaga…
somos una asquerosa plaga.
La Propuesta.
Qué te parece si
sonreímos hasta la muerte, y en el momento exacto cuando esta se presente
frente a nosotros, le jugamos una broma. Corremos cerro abajo hasta llegar al
plan, de ahí hacemos dedo hasta San Pedro, caminamos y caminamos tomando Carmen
Merlot hasta llegar a Chiloe, nos montamos arriba de un Salmon gigante,
corriente en contra, como los Contreras y Los Vergara Toledo, y en la noche
vamos a la Pincoya a tomar cañita con el Viejo Lalo, ese de las historias
medias mentiras. Y bueno, ya cansados nos acostamos cucharita preparándonos
lentamente pa lo que viene… la
incertidumbre del fin, o un orgasmo mañanero capaz de estirar todos los
músculos, pa un nuevo día de caminata.
EL VIAJERO
Nuevamente me encuentro sentada frente a este viejo computador, viendo cada una de tus fotos en tu manoseado Facebook, ¿Dónde fuiste esta vez?, la última vez estabas en Paris, y la anterior a esa en Nepal…
Recuerdo cuando te conocí como si hubiera sido ayer, tu mirada fija en mis ojos, parecía que podías ver mi alma, me sentía tan vulnerable frente a tu estampa de quijote. Lo primero que me dijiste fue lo que me enamoro, quizás lo usabas con todas tus conquistas, pero no me importo.
Al poco andar por la playa, supe que serias mi guía, mi maestro, nunca había conocido a nadie como tú, eras tan especial, tan único. Después de ese primer encuentro te fuiste por primera vez, casi como si no te importara, me besaste en los labios, sonreíste, diste media vuelta y comenzaste a caminar, seguro, como si supieras a donde ibas a llegar.
A los pocos meses regresaste a Lima, hice como que no me interesaba, sin embargo, a tu primer whatsapp corrí a tu encuentro, como te deseaba, si me hubieras pedido que me arrancara con vos, me hubiera dejado caer como un papel en el viento de la costa, errante, dejándome fluir por tu tempestad.
Cuando te fuiste por segunda vez, me dijiste que tu alma era la de un gitano, que no podías quedarte en un solo lugar, que necesitabas encontrarte, después supe que sé trataba de todo lo contrario… me imagino que ahora por fin lo lograste.
1 años después nos encontramos en España, hacía poco que trabajabas en un bar en Granada, cambie todo el viaje de mis padres para pasar por el Sur, sólo por saber de tus aventuras y claro, entregarte mi cuerpo en cualquier cama que sirviera a tu tranquilo dormir, oler tu respiración, tocar las alas de tu espalda.
Cada vez que volvías al Perú, corría a tus brazos, deseosa de escuchar tu filosofía, anhelando sentir tu corazón bajo tu pecho desnudo, a veces parecía que me hablara. Tu no cambiabas, siempre fuiste el niño más hermoso que conocí, todo te hacía gracia y la libertad se había transformado en tu único horizonte, la vida te la tomabas como un juego, la verdad es que te envidiaba, al igual que todos tus amigos.
Nuevamente te marchaste, siempre te ibas, o quizás nunca estuviste. Así transcurrieron 10 años, pasaron tantos días… tantos días… mi vida cambio, estudie en la Universidad, tuve novio, hice muchos amigos nuevos, pero nunca deje de seguirte la pista, de lugar en lugar, de país en país, y era tan feliz cuando regresabas, Dejaba todo por una hora contigo, sólo por aprender de tu camino, observar tus manos grandes e imaginar cómo sería ser tu… Escuchar tu retiro de meditación en Laos, el día de los muertos en México, tus voluntariados en Nicaragua y el trabajo en los botes del mediterráneo, cada una de tus historias me llenaban de coraje y valentía, me enseñaron a confiar en un orden mágico que rige a las buenas intenciones.
En el último tiempo, sin embargo, comprendí que tán sólo eras un hombre, tu divinidad se relativizo con mi propio viaje en esta vida, pude ver que al final sólo te gustaba follarme, cumplía todas tus fantasías como una sirvienta enamorada, a cambio de una migaja de compañía, pero sabes que, sé tú intención jamás fue hacerme daño, pero tu amor, nunca me tendría como destinataria, tu sólo amabas viajar.
Es por esto que al final, estoy feliz por ti, ahora que has emprendido el último y más importante de tus viajes, el mundo se hizo pequeño para tus ansias de respuestas y ya el cielo y el mar no te brindaban el abrazo que necesitaba tu profunda soledad. Lo único que me pone un poco triste es que hayas elegido Praga para quitarte la vida, y no aquí, conmigo
.
La Maleta
Tranquilamente entro al aeropuerto, su caminar confiado no levanto sospecha alguna entre los guardias. La ciudad operaba a toda máquina para que no hubiera ningún cambio significativo
Sus manos sudaban sujetando una vieja maleta de cuero, compañera única durante los complejos meses en Europa. La había comprado en un mercado de segunda mano a las pocas semanas de llegar a la ciudad, era una maleta muy grande, por lo cual de una u otra forma siempre estaba presente, ya sea como mueble, mesa de desayuno, porta libros o asiento, para después convertirse en el medio de un mensaje tan grande y destructivo que cambiaría el curso de la historia.
La noche anterior prácticamente no pudo pegar un ojo, tenía que terminar de convencerse que el viaje que debía emprender no le pertenecía, que tan sólo era un instrumento de una voluntad mística, una pieza más de un sistema perfecto que debía respetarse.
La instrucción era clara, debía pasar desapercibido, trabajar en algo que le ayudara a rentar una habitación en los suburbios de Bruselas, no hablar con nadie, pagar siempre el transporte público, en fin, todo lo necesario para evitar por todos los medios el contacto con la policía. En ese tiempo, una vez a la semana, debía ir a la tienda de la calle Clos deAsters, en donde recibía instrucciones claras acerca de la recepción de los materiales, pasos a seguir, así como el día exacto en donde se realizaría la misión.
Extrañaba mucho a su mujer y sus hijos, la soledad, el odio y la pobreza, carcomían los cimientos cansados de sus convicciones, pero en los momentos más difíciles solo se aferraba al pensamiento de que así era la única forma de que ellos estuvieran bien, y que lo que estaba a punto de realizar era la voluntad justa y perfecta de Dios.
La vieja maleta de cuero no fue detectada por el primer control de seguridad, por lo cual ya no había posibilidad de que el desenlace esperado y planeado no llegara, en ese momento, Al comprender perfectamente que el fin se acercaba el sentido de la vida afloro en su percepción, pudo comprender en una distancia de no más de 20 pasos, que la voluntad de Dios radica precisamente en la libertad de las acciones y elecciones, una especie de determinación anclada en la certeza de una elección consciente, una prueba racional de la existencia verdadera. La mirada perdida era la mejor expresión de su repentina claridad, de pronto dejo de caminar, se agacho lentamente, abrió la maleta, miro al cielo, contuvo la respiración, y la hizo explotar.
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